Define una conducta observable
Sustituye “pórtate bien” por un objetivo pequeño, como mirarte al oír su nombre en una habitación tranquila. Decide de antemano qué cuenta como una repetición correcta. Así no cambiarás la exigencia mientras el perro intenta aprender.
Elige una recompensa para ese momento
Según el perro y el entorno, puede servir una pequeña recompensa alimentaria adecuada, un juguete o una actividad agradable. Observa si realmente le interesa. Las recompensas alimentarias forman parte de la dieta; consulta las restricciones individuales al veterinario en vez de usar una cantidad universal.
Da una respuesta clara
En un juego sencillo de atención, espera a que se vuelva hacia ti, utiliza un marcador constante como “sí” y después ofrece la recompensa. Mantén la secuencia simple y previsible. No añadas ruido ni exigencias. El marcador ayuda a identificar la conducta, no debe convertirse en una señal repetida que confunda.
Cambia una dificultad cada vez
Cuando la tarea resulte cómoda, introduce un cambio pequeño de distancia, lugar o distracción. Si no responde, vuelve a una versión más fácil. Haz prácticas breves mientras siga cómodo e interesado. Termina con una repetición alcanzable en vez de alargarla hasta perder su atención.
Resuelve las dificultades observando
Si se aparta, revisa el entorno, la recompensa y la dificultad. Anota lo ocurrido sin culparlo. La declaración de entrenamiento humanitario de la AVSAB respalda los métodos con recompensas. Ante miedo, dolor, agresividad o angustia persistente, busca apoyo individualizado.
Tu lista práctica
Utiliza la lista aquí o imprímela para acompañar tus notas.
Notas para tu próximo paso
Añade una nota junto a cada tarea e imprime la guía. Las notas permanecen en esta página, sin guardarse ni enviarse.
